miércoles, 19 de noviembre de 2008

Enamoramiento

El enamoramiento es un suceso normal en el ser humano dado principalmente por sustancias que secreta el cerebro y nos hacen sentir bien,
Los involucrados son el Tálamo y la hipófisis.

El tálamo es la estructura cerebral que coordina toda las sustancias que secreta el cuerpo, sean hormonas o neurotrasmisores y es donde comienza el desbarajuste.

Cuando encontramos a alguien que nos gusta, que nos llena, que nos hace sentir bien el cerebro libera ciertas sustancias que provocan que nuestros sentidos se agudicen y todo nuestro sistema se sienta bien, por un lado se nos acelera la circulación y todo el organizmo entra en un estado de alerta por el otro, nos anestesia para evitar sentir dolor o miedo.

Empieza la tormenta, Dopamina que llena el cerebro y lo anestesia, dejándonos en un estado de aletargamiento y de pérdida propia, que parece que flotamos, que estamos en las nubes; la adrenalina y noradrenalina que corren imperiosamente por todo el cuerpo agudizando los sentidos para no perder detalle del objeto de nuestro deseo, dilatando las pupilas, olfateando mejor, escuchando más claramente la voz que nos envuelve, sintiendo en la piel hasta el roce del aire y agudizando el gusto, además provoca los estados normales de alerta: fortaleciendo músculos y aumentando la circulación que provoca un calentamiento natural del cuerpo humano, preparándonos para cualquier eventualidad, salen, como invitadas las endorfinas y las feromonas, que con el simple roce o acercamiento, producen la liberación de sustancias como los lubricantes, provocando estados de excitación y deseo que son inevitables y sin motivo

El cerebro inicia constantemente éste círculo, provocando la necesidad de ver, oir, sentir al objeto del deseo, porque al cerebro le gusta el estado de satisfacción y bienestar que obtiene con todas éstas sustancias y es por eso que pensamos constantemente en esa persona, porque cada vez que el cerebro la recuerda, se inicia el ciclo y obtenemos ese estado de bienestar. Las sustancias que menciono no son las únicas, hay lagrimeo para aumentar la sensibilidad óptica, se produce una gran salivación, los órganos se quedan como anestesiados, y no se siente hambre, frío o calor, pero es tanto el bienestar que se siente, que desde un inicio se vuelve como una adicción, el cerebro quiere sentir más y se obsesiona por ese objeto que se que es el que lo provocó.

Este estado dura, dependiendo de si se llevan bien las parejas, o no, de dos meses a dos años, cuando hay comunicación y acercamiento, puede durar aún más, para dar entonces entrada a lo que conocemos como amor.

Tórtora, B y Grabowsky, S., (2005) Principios de Anatomía y Fisiología. México: Oxford
Tere

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